Los lectores tienen una función llamada autodiscriminación, que detecta la simbología que se está procesando y la decodifica según corresponda. La autodiscriminación permite a los lectores asociar las barras y los espacios con el carácter correcto, evitando así errores de lectura. El ingreso de datos de los códigos de barras es extremadamente preciso, con un índice de errores estimado en un error en más de 3 millones de caracteres.

Posted in: Códigos de barras